Carrera Bolaños: II Giro de Calatrava (15-04-18)

Segunda edición de esta joven carrera por tierras manchegas que sin duda busca afianzarse en el calendario master. Prácticamente el mismo recorrido que el año pasado, con una escapada numerosa que mantuvo la emoción hasta la misma recta de meta.

Imagen cortesía de Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Valoración de la carrera II Giro de Calatrava

Como decíamos, competición muy joven, organizada por el CC Bolaños, que apuesta por una prueba caracterizada por un largo recorrido, exigente, pero que da opciones tanto a escaladores para romper la carrera en las cotas, como a rodadores en los largos tramos llanos.

Pero sin duda, el largo recorrido em las hasta ahora dos ediciones disputadas, en torno alos 120 kilómetros, son la seña de identidad de una prueba solo apta para corredores resistentes.

Este recorrido tan largo ha servido para atraer a numerosos corredores élite y sub-23 en las dos ediciones disputadas, subiendo el caché de participación, que por otro lado, todavía no es demasiado numeroso en cuanto a corredores master se refiere.
 
Por suerte el terreno de la zona da para hacer más variantes, como la segunda parte del circuito en sentido inverso, sin ir más lejos, que permitirán al organizador, ir dando un aire fresco a la competición.

La otra seña de identidad de esta carrera es sin lugar a dudas la gran implicación de la organización, que le echan mucha pasión y calientan el ambiente de forma fenomenal durante las fechas previas a la cita.

En la carrera se encargaron de generar un ambiente único:
  • Inscripciones en una cafetería - museo ciclista
  • Speaker en la zona de salida-meta
  • Retransmisión de videos en directo de la prueba, por Facebook
  • Avituallamiento líquido y sólido tras la prueba
  • Vistosa ceremonia protocolaria de entrega de premios

Unos premios, por cierto, de un diseño precioso, que encantaron a los corredores.

Así que no queda más que felicitar a la organización por una prueba excelente en todos los sentidos, que hicieron de la carrera una experiencia fantástica para todos los ciclistas y acompañantes.

Por señalar algunas notas negativas, decir que este año, al igual que el pasado, aunque en general la señalización fue buena, se quedaron algunos puntos ciegos, como alguna mediana en la primera vuelta.

También un fotógrafo provocó una situación de peligro al colocarse en el arcén para hacer su trabajo, cuando venía el pelotón a toda velocidad por ese lado de la calzada.

Cabe destacar sin embargo, el gran trabajo de cuerpos de seguridad y de voluntarios, controlando los cruces y los vehículos que pudieran incoporarse de imprevisto al recorrido, señalando perfectamente al pelotón.

Cosa muy valorable cuando se trata de un recorrido tan largo, ya que requiere una inmensa movilización.

La asistencia mejoró respecto a la 1ª edición. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Por último destacar otro par de detalles, que encantan y enganchan a los ciclistas, y que son mucho menos habituales de lo que seguramente debería ser, pero que aquí se cumplió a la perfección.

De un lado, el avituallamiento a los corredores a la finalización de la prueba, además en este caso excelente, con frutos secos, patatas, incluso bocadillos de jamón.

Otras organizaciones gastan dinero en decenas de copas (que muchas veces se reparten entre unos pocos corredores), cuando el mayor premio para todos es un buen avituallamiento al acabar. A ver si toman nota algunos.

Y por otro lado, algo que es totalmente gratuito y sencillísimo: una gran predisposición, comunicación y amabilidad de los organizadores con los corredores, gracias especialmente a las redes sociales, lo que permite informarse y animarse a la carrera.

Les deseamos mucha suerte y muchos ánimos desde aquí para seguir adelante en los próximos años con esta gran competición, que puede llegar a ser una gran clásica en la categoría.

Participación muy dispersa

En línea de salida se presentaron 106 corredores, algo más que en la edición anterior, pero lo cierto, una cifra mejorable.

A pesar de ser una carrera social-master, los equipos más potentes que se presentaron, eran los elite-sub23, como el Pizzería Española, el Esteve, el Bike55 o el Cartucho.

También destacable la gran cantidad de corredores que traía el equipo master Mariscos Castellar.

Dos escuadras de la zona levantina, como el Gsport de Azorín y Sotos, y el Express Car ULB Crevillent de Martínez, también venían con muchas ganas y cosas que decir.

A las diez de la mañana, con un cielo parcialmente nublado y una temperatura algo fresca, que hizo que se vieran muchos manguitos, se daba la salida neutralizada por las calles de Bolaños de Calatrava.

Primeros kilómetros de tanteo

Ante una prueba tan larga, los gallos y, en general el pelotón, se lo tomaban calman.

Por supuesto hubo mucho ataques en esta primera parte, pero los equipos importantes, conscientes de todo lo que quedaba por delante, no se ponían nerviosos, manteniendo una inercia en el pelotón que impedía que ningún intento se fuera con una ventaja superior a un puñado de segundos.

La primera de las ascensiones, muy tendida, servía para tensar el pelotón y cobrarse las primeras víctimas en el mismo, todavía pocas.

Primeros compases con el pelotón agrupado. Imagen cortesía de Giro de Calatrava

Al igual que en la edición anterior, tras coronar esta tachuela es cuando se realizaron los ataques más serios hasta el momento, aunque se mantenía la misma tónica de control del pelotón.

Kilómetros de terreno favorable hasta la localidad de Moral de Calatrava, en los que los corredores rodaban con inercia a gran velocidad y se tomaban un respiro la mayoría, aprovechando para avituallarse, algo vital en una carrera larga.

La escapada no se hace subiendo, sino para abajo

La travesía por Moral servía para estirar un pelotón en elque ahora sí empezaba a notarse la tensión ante la proximidad de la primera ascensión seria, justo a la salida de la localidad manchega.

Una ascensión que se hizo a toda velocidad, gracias al viento favorable en esta parte del recorrido, y a la valentía de hombres fuertes, que tensaban por delante.

Algo más de veinte hombres coronaban en cabeza, formando un ligero corte, que era neutralizado al poco de iniciarse la bajada.

Un descenso en el que por un lado se incoporaban a la prueba los master-50, mientras por otro algunos llegaban exhaustos desde atrás, y otros aprovechaban para comer, por lo que se generaba un parón y un pequeño caos, con muchos movimientos entre los ciclistas.

Así, sin grandes esfuerzos, se formaba una escapada numerosa que rápidamente alcanzaba unos veinte segundos de ventaja.

Pulso al pelotón

Tras un giro a la derecha, los ciclistas afrontaban un largo tramo llano, donde estaban avisados del peligro de abanicos.

Mientras por delante, en la escapada pronto se entendían y marchaban en armonía a relevos, en el pelotón había muchas dudas.

Finalmente uno de los equipos élite decidía apretar en el grupo, y por momentos parecía estar controlada la escapada, cuya ventaja llegaba a ser inferior a esos veinte segundos.

Pero un nuevo giro a la izquierda hacía que el viento, siempre determinante, soplara ahora frontal a los corredores.

Volvía a hacerse un parón en grupo principal, y los escapados, que seguían a la suya, ahora sí empezaban a ampliar poco a poco su ventaja.

El encadenado de dos puertos selecciona la carrera

Al pie del tercero de los puertos, la temida Garganta, la ventaja ya superaba el minuto y medio para los escapados.

Movimientos entre ellos, con protragonistas como los hombres del Esteve, o Martínez, del Express Car, dinamitaban la subida y se hacía una selección en la fuga, que quedaba reducida a una docena de corredores.
 
Igual ocurría en el grupo principal, donde muchos empezaban a acusar el cansancio, y el pelotón también se reducía notablemente.

EL pelotón a toda velocidad en el ascenso a la Garganta. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Bajada rápida hacia Moral de Calatrava desde donde se volvía a ascender el puerto del Chozo, sin demasiados cambios por delante, donde los supervivientes hacían la ascensión a relevos.

Tras ellos un reguero de descolgados de la fuga que tratabn de agruparse para seguir haciendo camino, con la intención de poder volver a entrar con los de cabeza.

Y en el pelotón, los hombres más fuertes apuraban sus últimas opciones y se hacía una ascensión a toda velocidad desde abajo, que dejaba a un grupo de apenas quince corredores con unos segundos de ventaja en la cima.

Pero no había entendimiento, y poco a poco volvían a entrar muchos hombres, formando un pelotón perseguidor que finalmente sería de unos 40 corredores.

La victoria está en la fuga

Si en la ascensión el grupo había recortado algunos segundos a cabeza de carrera, el posterior parón hacía que la ventaja definitivamente se disparara superando holgadamente los dos minutos.

Los equipos élite eran protagonistas, especialmente el Bike 55 y el Esteve, con varios representantes, y en esta parte final movían sus fichas intentando seleccionar la escapada, pero todos los intentos eran neutralizados por unos u otros corredores.

Sería ya muy cerca de meta, a 3 kilómetros, cuando se produciría el ataque más peligroso, a cargo de Israel Martínez (Express Car), que sorprendía a todos alcanzando un puñado de segundos en el último repecho y manteniéndolos con solvencia hasta la recta de meta.

Una recta final que en esta segunda edición presentaba la novedad de un ligero desnivel, que endurecía los últimos trescientos metros.

Al corredor del equipo crevillentino se le hizo largo, y fue agónicamente superado por el sprint de la escapada, en la que se había sacrificado el Esteve, Tamayo en favor de su compañero Javier Hernández, que a la postre se coronoba como vencedor de la prueba.

Gran victoria de Hernñandez en un emocionante final. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

En este duro sprint solo le pudo plantar cara el segundo clasificado, el sub23 Fernando Navas.

Completaba el podium el primer master (40), Ángel Rubén Fernández, mientras que el bueno de Martínez aún conseguía finalizar quinto.

Finalmente eran diez los supervivientes de la escapada, aunque tras ellos aún conseguía aguantar algún rezagado.

En el pelotón, mientras tanto, se habían producido numerosos ataques en la parte final, y hasta dos pequeños grupos conseguían marcharse por delante, completando el resto de puestos de honor.

El sub-23 Adrián Escobar daba tiempo al grupo principal, que hacía su entrada en meta finalmente a casi dos minutos y medio del vencedor.

Reseñar que por razones desconocidas los árbitros decidían clasificar a los master-50 a parte, una decisión polémica y no compartida ni por organización ni por los propios corredores, ya que denigra y excluye a esta categoría, teniendo en cuenta que incluso algún corredor, como el crevillentino Salvador Segura habían tomado la salida con el resto de ciclistas.

Un Express Car brillante y combativo hoy

Posiblemente la mejor actuación del equipo crevillentino esta temporada, tanto en el plano colectivo, dejándose ver mucho, como en el individual, con una gran Israel Martínez.

Los componentes del Express Car ULB Crevillent, de izquierda a derecha: Robles, Martínez, Hazael y Segura.

Un Israel que se mostró pletórico, muy concentrado durante toda la carrera, pasando los dos primeros puertos entre las primeras posiciones del pelotón, y filtrándose en la escapada buena.

Una vez allí, se convertía en uno de los protagonistas, atacando en la Garganta, entrando en la selección de los diez que se jugaban la carrera y finalmente con su increíble ataque a 3 kilómetros de meta que estuvo a punto de dar la primera victoria al corredor y al equipo alicantino.

El ciclista se mostraba muy contento con su papel: "hoy las sensaciones eran muy buenas. He pasado muy cómodo los puertos y he jugado mi carta con el ataque final. La sensación de entrar a la recta de meta liderando la prueba en solitario no me la quita nadie... muy satisfecho a pesar de no poder rematar, y con mucha ilusión de seguir buscando la victoria".


Ataques en la escapada, con Martínez atento. Imagen cortesía de Giro de Calatrava

Otro que tuvo un gran día fue su compañero Jesús Robles. A pesar de ser el único corredor que doblaba carrera junto con Sotos, del Gsport, corriendo la tarde anterior la dura prueba de Castalla, mostró una gran fortaleza pasando todos los puertos con los gallos, y llegando a entrar en el corte de quince corredores en el útimo puerto que a punto estuvo de cuajar.

Robles conseguía entrar en una escapada en la parte final, y llegar a meta por delante del pelotón en una meritoria 21ª posición.

El ilicitano declaraba: "no esperaba andar tan bien hoy tras la paliza de ayer, así que realmente contento. Vine a esta carrera el año pasado y me enamoré de ella, por su recorrido largo, sin peligros, para hombres fuertes...".

También añadía que "en una carrera tan larga pasan muchas cosas... y a mí me ha dado tiempo de disfrutar subiendo, de sufrir, de entrar en un corte con los mejores, luego cortarme del pelotón en un abanico, volver a entrar y finalmente escaparme en un grupo intermedio. Esto es cicilismo auténtico y me encanta".

Robles conseguía llegar a meta en un grupo por delante del pelotón. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Gran actuación de otro de los hombres del Express Car ULB Crevillent, el veterano Chris Hazael, que nada más incorporarse a la carrera tras la segunda ascensión, estaba atento y se filtraba en la escapada buena.

Se mostró generoso en los relevos, quizás demasiado, y lo acusaba en la ascensión a la Garganta, en la que cedía, siendo atrapado por el pelotón ya en la parte final. Por supuesto, una vez más, entraba en meta entre los primeros del pelotón al sprint, haciendo valer su velocidad.

Chris Hazael, en la fuga del día. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Por último, buena carrera también del crevillentino Salvador Segura, que volvía a la competición tras unas semanas ausente. Se mostraba muy sólido, rodando delante en los momentos importantes y sin pasar apuros.

En la parte final trataba de coger alguna fuga sin suerte, dejándose llevar finalmente en el sprint, pero satisfecho con su actuación.

Segura, en la ascensión a la Garganta. Imagen cortesía de Alicia Carretero.

Resultados y más información

Clasificación II Giro de Calatrava (2018)

1. Javier Hernández (ELI-Esteve), 2h58m48s
2. Fernando Navas (S23-Biciclet Rodríguez Extremadura), m.t.
3. Ángel Rubén Fernández (M40-Nutrix Zone Team), a 3s
4. Alberto Hernando (M30-Eduardo Chozas PC), a 5s
5. Israel Martínez (M40-Express Car ULB Crevillent), m.t.
6. Alberto Gómez (S23-EC Magro), a 6s
7. Alexis Maza (ELI-Bike55), a 8s
8. Luis Alberto Cabezuela (ELI-Triporter), a 11s
9. Alberto Pérez (S23-Esteve), a 12s
10. Vincent Del Valle (ELI-Bike55), a 15s
12. Vicente Azorín (M30-Gsport Alma Wagen), a 1m34s
21. Jesús A. Robles (M30-Express Car ULB Crevillent), a 2m21s
34. Vicente López (M40-Gsport Alma Wagen), a 2m31s
40. Jesús Sotos (M40-Gsport Alma Wagen), a 2m34s

* Master-50 clasificados a parte:

1. Francisco Javier Simón (Chamartín CC), 2h08m18s
2. José Ramón López (Puzol), a 1m30s
3. Chris Hazael (Express Car ULB Crevillent), a 2m24s
5. Salvador Segura (Express Car ULB Crevillent), a 2m26s

Enlaces de interés

Clasificación completa [PDF], en Fed. Ciclismo Castilla La Mancha
Información de la prueba, en Fed. Ciclismo Castilla la Mancha
Noticia de la prueba, en Elpeloton.net
Noticia de la prueba, en Lanzadigital.com
Página Oficial de Facebook, de Giro de Calatrava
Galería completa de fotos, cortesía de Alicia Carretero


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